Historia - Proyecto Madrasa Madrid
Un protecto EDUCATIVO, HUMANITARIO y de COOPERACIÓN INTERNACIONAL con estudiantes del Sáhara Occidental (RASD) en la Comunidad de Madrid
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¿POR QUÉ ESTUDIAR EN ESPAÑA?

MadrasaClase

Desde la expulsión de los saharauis del Sahara Occidental, tras su invasión por Marruecos, y su asentamiento de los campamentos de refugiados en la zona de Tindouf (Argelia), allí por 1975, la educación fue un tema prioritario. Con el lema “un saharaui que sabe es un saharaui que enseña” empezó a improvisarse la atención educativa a los niños y niñas de las familias que huían de los ataques del ejército marroquí, contando como docentes con los poquísimos maestros que se habían formado en el tiempo de la provincia española y con estudiantes universitarios y de secundaria que dejaron sus estudios. Las clases se daban al aire libre y la falta de medios suplía con buenas dosis de imaginación.

Prácticamente desde aquellos tiempos, el Frente Polisario inició el proceso de creación y organización de escuelas y el envío al extranjero, tanto de niños y niñas en edad escolar para
continuar su educación, cuando esta no era posible en los campamentos, como de jóvenes que se
formaron para ser los futuros maestros del sistema educativo de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD).

Qué es Madrasa
La educación es un factor indispensable para que la humanidad pueda conseguir los ideales de paz, libertad y justicia social. Jacques Delors

Hoy en día los campamentos disponen de decenas de centros escolares de distintos niveles educativos y el número de titulados y graduados va en incremento lo cual constituye un logro y un orgullo para el estado saharaui y para la sociedad en general.

Infraestruturas, personal y recursos insuficientes que obliga a los alumnos en edades muy tempranas a continuar los estudios en países amigos (España. Argelia, Cuba…). Esto supone una pérdida de referencia de lo que es un sistema educativo saharaui propiamente dicho y una separación temprana de los niños de su entorno familiar.

 

UNA TRAYECTORIA DE OCHO AÑOS

En septiembre de 2012 comenzaban el curso escolar nueve menores saharauis en lo que suponía el arranque de Proyecto Madrasa en la Comunidad de Madrid. Tras ocho años de funcionamiento, estamos en el curso escolar 2019/2020 con veintitrés estudiantes saharauis integrados en el proyecto. Durante este periodo han pasado por Madrasa Madrid cuarenta y siete estudiantes, integrados en otras tantas familias voluntarias.

mapa rasd

El territorio de la antigua colonia española del Sáhara Occidental está situado en el extremo oeste del desierto del Sahara. Limita al norte con Marruecos, al noreste con Argelia, al este y al sur con Mauritania y al oeste con el Atlántico. Tiene una superficie de 266.000 Km2 y una costa de 1.110 Km. Sus dos principales regiones desde tiempos coloniales son Saguía el Hamra, al norte, más poblada y más rica, y Río de Oro, al sur, menos fértil. La capital es El Aaiún. Se habla el árabe hassaniya, el árabe marroquí y el español.

La mayor parte de la población -entre 155.000 y 170.000 personas- se halla exiliada en Tinduf, ciudad del suroeste de Argelia muy cercana a la frontera, en campamentos de refugiados.

En los campamentos de refugiados de Argelia, situados en pleno desierto, en condiciones extremas de calor y sin las infraestructuras mínimas, las condiciones de vida son muy duras.

En 1974, el Banco Mundial definió al Sahara Occidental como el territorio más rico de todo el Magreb por contar con el mayor banco pesquero del mundo y por sus abundantes reservas de fosfatos. Además, el comercio es importante por su estratégica situación como zona de paso para las rutas comerciales del eje norte-sur africano, y de la nueva ruta comercial este-oeste que une las zonas del interior con las de la costa.

Según señalaba a El País el economista Fouad Abdelmoumni, el conflicto del Sáhara cuesta a Marruecos más de 4.000 millones de euros al año (7% del PIB), en concepto de gastos militares, subvenciones varias y ventajas fiscales.